Las 7 Leyes Herméticas de Hermes Trismegisto (Cábala)

Quinta Ley Universal:
Principio del Ritmo 
«Todo asciende y desciende, todo se mueve como un péndulo»

Todo fluye y refluye; todo tiene períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo. La medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que hacia la izquierda. El ritmo es la compensación. 

Este principio significa que nada se mantiene en el mismo estado, que todo cumple un ciclo. Es decir, a todo periodo de actividad le sigue otro de descanso. 

En todos los planos y en todos los elementos que los componen se cumple en forma irreversible esta ley. Por ejemplo: el día y la noche; las estaciones del año; el contrapunto del verano es el invierno y el de la primavera es el otoño; las plantas que al período de dar frutos, flores y hojas, le sigue una etapa en que pareciera que duermen, para luego volver a florecer. El ciclo de la vida también cumple con esta ley: todo nace, entra en una etapa de evolución y en cierto punto empieza a declinar hasta que muere. 

Los universos se crean, alcanzan el punto más bajo de materialidad y entonces comienza la oscilación de vuelta. Los soles nacen, llegan a la cumbre de su poder, y empieza el proceso de retrogresión. Estos son los grandes ritmos, pero el Principio lo vemos en todo. 

El conocimiento de esta ley hace que podamos neutralizar sus efectos en nuestra vida. Existe el plano superior y el plano inferior de conciencia. Si cada vez que vemos venir un periodo de sufrimiento logramos mantenernos en el plano superior, tendremos el control de la situación, es como ver el problema «desde arriba». De esta manera solamente nos atacará en el inconsciente. Este método tiene una desventaja, que así como neutralizamos el Principio del Ritmo en el sufrimiento, también lo estaremos neutralizando en la alegría. Por lo tanto lo viviremos con menor intensidad, ya que las emociones también siguen su propio ritmo y a periodos de alegría, le seguirá otro de dolor, de la misma intensidad. 

Los herméticos aplican esta ley a ciclos mayores como el proceso de reencarnación. Se dice que a una vida llena de alegrías la seguirá otra llena de dolor. De ahí la importancia de aprender a neutralizar los efectos del ritmo, ya que de esta manera nos estamos creando una vida más equilibrada.