KRISHNAMURTI: LA SABIDURÍA NO ES ACUMULACIÓN DE CONOCIMIENTO

El era un hombre agradable, ansioso de sabiduría. Quería acopiarla, del mismo modo que esa ardilla juntaba nueces. Aunque no era pudiente, debió haber viajado bastante, pues parecía haber tratado mucha gente en diversos países. Aparentemente había leído mucho también, ya que solía citar frases de algunos filósofos y santos. Dijo que leía el griego y que tenía nociones de sánscrito. Se estaba poniendo viejo y anhelaba reunir sabiduría.

K: ¿Puede uno acopiar sabiduría?

INTERLOCUTOR: “¿Por qué no? Es la experiencia que hace sabio al hombre, y el conocimiento es esencial para la sabiduría”.

K: ¿Puede un hombre que ha acumulado ser sabio?

INTERLOCUTOR: «La vida es un proceso de acumulación, una gradual formación del carácter, un lento desarrollo. La experiencia, después de todo, es la acumulación de conocimientos. El conocimiento es esencial para toda comprensión”.

K: ¿Llega la comprensión con el conocimiento , con la experiencia? El conocimiento es el residuo de la experiencia, la acumulación del pasado. El conocimiento , la conciencia, es siempre el pasado; y ¿puede el pasado comprender? ¿No surge la comprensión en los intervalos en que el pensamiento está silencioso? ¿Y puede traer comprensión el esfuerzo para prolongar o acumular esos espacios de silencio?

INTERLOCUTOR: “Sin acumulación, no existiríamos; no habría continuidad de pensamiento, de acción. La acumulación es carácter, es virtud. No podemos existir sin acumular. Si no conociese la estructura de ese motor, no sería capaz de comprenderlo; si no conociera la composición de la música, no estaría en condiciones de apreciarla profundamente. Sólo los superficiales saborean la música. Para apreciar la música, es necesario saber cómo está hecha, cómo está compuesta. Conocer es acumular. No hay apreciación si no se conocen los hechos. Cierta clase de acumulación es necesaria para la comprensión, y esto es sabiduría”.

K: Para descubrir, debe haber libertad, ¿no es así? Si Ud. está confinado, sobrecargado, no puede ir lejos. ¿Cómo puede haber libertad si hay acumulación de cualquier clase? El hombre que acumula, ya sea dinero o conocimiento , jamás puede estar libre. Usted podrá estar libre de la adquisividad de las cosas, pero la codicia de conocimientos también es un cautiverio, también aprisiona. ¿Es, una mente ligada a cualquier forma de adquisición, capaz de aventurarse lejos y descubrir? ¿Es la virtud acumulación? ¿Puede acaso una mente que acumula virtud ser virtuosa? ¿No es la virtud liberación del devenir? El carácter también puede ser un confinamiento. La virtud jamás puede ser un confinamiento, pero toda acumulación lo es.

INTERLOCUTOR: “¿Cómo puede haber sabiduría sin experiencia?”

K: La sabiduría es una cosa, y el conocimiento es otra. El conocimiento es acumulación de experiencia; es la continuación de la experiencia, lo cual es memoria. La memoria puede ser cultivada, fortalecida, formada, condicionada; ¿pero es sabiduría la extensión de la memoria? ¿Es sabiduría lo que tiene continuación? Tenemos conocimientos, la acumulación de las generaciones; y ¿por qué no somos sabios, felices, creativos? ¿Traerá el conocimiento la bienaventuranza? Conocer, que es acumulación de experiencia, no es vivenciar. Conocer impide vivenciar. La acumulación de experiencia es un proceso continuo, y cada experiencia fortalece este proceso; cada experiencia fortifica la memoria, le da vida. Sin esta constante reacción de la memoria, ella pronto se debilitaría. El pensamiento es la memoria, la palabra, la acumulación de experiencia. La memoria es el pasado, como lo es la conciencia. Toda esta cargazón del pasado es la mente, es pensamiento. El pensamiento es lo acumulado; ¿y cómo puede el pensamiento estar libre para descubrir lo nuevo? Debe terminar para que lo nuevo sea.

INTERLOCUTOR:“Yo puedo comprender esto hasta cierto punto; pero sin pensamiento, ¿cómo puede haber comprensión?”

K: ¿Es la comprensión un proceso del pasado, o está siempre en el presente? La comprensión significa acción en el presente. ¿No ha notado Ud. que la comprensión es en el instante, que no es del tiempo? ¿Comprende Ud. gradualmente? La comprensión es siempre inmediata, ahora, ¿verdad? El pensamiento es el resultado del pasado; está basado en el pasado, es una respuesta del pasado. El pasado es lo acumulado, y el pensamiento es la respuesta de la acumulación. ¿Cómo, entonces, puede el pensamiento comprender? ¿Es la comprensión un proceso consciente? ¿Se propone Ud. deliberadamente comprender? ¿Decide Ud. gozar la belleza de un atardecer?

INTERLOCUTOR: “Pero ¿no es la comprensión un esfuerzo consciente?”

K: ¿Qué entendemos por ser consciente? ¿Cuándo es Ud. consciente? ¿No es, ser consciente, la respuesta al desafío, al estímulo, agradable o desagradable? Esta respuesta al desafío es experiencia. La experiencia es nombrar, determinar, asociar. Sin nombrar, no habría experiencia, ¿verdad? Todo este proceso de desafío, respuesta, nombrar, experiencia, es ser consciente, ¿no es así? Ser consciente es siempre un proceso del pasado. El esfuerzo consciente, la voluntad de comprender, de acumular, la voluntad de ser, es la continuación del pasado, tal vez modificado, pero siempre del pasado. Cuando hacemos un esfuerzo para ser o devenir algo, ese algo es la proyección de nosotros mismos. Cuando hacemos un esfuerzo consciente para comprender, estamos oyendo el ruido de nuestras propias acumulaciones. Es este ruido que impide la comprensión.

INTERLOCUTOR: “Entonces ¿qué es la sabiduría?”

K: La sabiduría existe cuando el pensamiento termina. El conocimiento tiene continuidad sin continuidad no hay conocimiento . Lo que tiene continuidad jamás puede ser libre, lo nuevo. Sólo hay liberación para lo que termina. El conocimiento jamás puede ser nuevo, siempre está envejeciendo. Lo viejo siempre está absorbiendo lo nuevo y fortaleciéndose de ese modo. Lo viejo debe cesar para que lo nuevo sea.

INTERLOCUTOR: “Usted quiere decir, en otras palabras, que el pensamiento debe terminar para que la sabiduría sea. Pero ¿cómo puede terminar el pensamientos”

K: El pensamiento no puede terminar mediante ningún género de disciplina, de práctica, de compulsión. El pensador es el pensamiento, y él no puede actuar sobre sí mismo; cuando lo hace, solo es eso un autoengaño. El es pensamiento, no esta separado del pensamiento; puede presumir que es diferente, pretender que es distinto, separado, pero eso no es más que una artimaña del pensamiento para darse permanencia. Cuando el pensamiento intenta poner fin al pensamiento sólo se fortalece a sí mismo. Haga lo que quiera, el pensamiento no puede terminar consigo mismo. Es sólo cuajado vemos la verdad de esto que el pensamiento llega a su fin. Sólo hay liberación cuando vemos la verdad de lo que es, y la sabiduría es la percepción de esa verdad. Lo que es jamás es estático, y para estar pasivamente atento a ello debe haber liberación de toda acumulación.  

KRISHNAMURTI