Preparando el diario de a bordo ¡Yo antropólogo!

Actualmente me encuentro trabajando en la recopilación de datos a través de fotografías, conversaciones con familiares y amigos (aunque esta parte en menor medida), etc., también busco información en documentos oficiales que guardo, como inscripciones o partidas de nacimientos. Pero donde más lo hago, es a través del pensamientos, viajando a través de todos esos viajes que he hecho antes, que para mí, para una persona de una clase baja (quizás de la media-alta), de un barrio obrero y como no, de padres y abuelos y otras dinastías bastante humilde y donde comer era la primera necesidad, y también la segunda y todo lo siguiente. No hay oportunidad para viajar ni para pequeños detalles de lujos. Así que mi vida, es como siempre digo, «afortunada». La idea de tener estos datos y ordenarlos cronológicamente, es para hace una historia de vida, la mía misma. ¡Qué mejor que escribir sobre mí!

Es un trabajo de campo, por llamarlo así desde el punto de vista antropológico; que es como siento en más momentos que en menos de mis días; excepto cuando voy a trabajar, que me deshumanizo involuntariamente. Y prefiero no hablar porque no quiero que sea el momento para saber un poco sobre mí.

En este nuevo proyecto quiero resaltar todos los viajes que he hecho, con fechas y otros datos de interés en cada uno de los viajes que he tenido la oportunidad de llevar a cabo en esta vida. Y aunque sé que será un trabajo largo, espero que me queden claras las ideas que quiero reflejar en un cuaderno escrito a mano. ¿Y por qué a mano? Porque considero que la escritura es un arte, que los dedos apretando el bolígrafo, lápiz o pluma reciba la orden del cerebro y que en cada letra, en cada espacio, punto y todo ese conjunto, hayan chispas de impulso de una presión emocional cuando se recuerdan lugares y fechas mientras son escritos de puños en papel con bolígrafo y corazón.

Entre muchas fotos, ya he pensando la que quiero imprimir en blanco y negro para el marco que tengo en blanco… ¡A ti!