Cartas para el aire que se encuentran…

No me lo pediste una vez, sino más de tres. Siempre he mantenido mi lealtad cuando me piden algo tan personal como unas letras que salen de mis dedos, cuando ya nadie queda a mi alrededor, cuando el Sol ha dejado de iluminar este trocito de tierra y he podido ver como se ocultaba al fondo, detrás del horizonte del océano. Te lo voy a reconocer, pero deja que mi libertad vaya más allá de mis pensamientos, y que alguien como tú pueda comprenderme. Déjame, pero confiésame que este será nuestro secreto.

¡He pensado en ti! Pensé que te olvidarías de unas míseras palabras de aquel verano. Pero me lo has vuelto a pedir, y querías que fueran unas palabras mías, que fueran sinceras y directas. Pues aquí estoy, entre tus manos. No sé cómo y cuándo me leerás, porque soy de pensar, de buscar la reflexión entre mis malas costumbres de pensar, también de escribir para mí mismo, pero no tengo la mala costumbre de compartir todo eso a la vez.

Ya hace tiempo que dejé de buscar a las personas que leyeran mi mapa mental. Y durante mucho tiempo pensé que el problema era yo. Así que decidí intentar ser como los demás, imitar los comportamientos y hablar solo de temas absurdos. Pero un día todo eso cambió, cuando conocí a alguien que me hizo ver que el equivocado no era yo, sino aquellas personas que viven muy deprisa, que no se paran a contemplar un atardecer, un amanecer después de una noche de escándalo; que es lo más bonito después de tanta risa y relación social.

Esa persona me hizo comprender que debo mirar más veces a mi pasado, a mis vivencias y a todos esos momentos de luz tan bonitos que cuando los comparto suenan a “chino”. Y es que es ahora cuando empiezo a comprender que ser distintos a los demás no implica ser raro, sino diferente y, guste o no, le da un toque de diversión a mi vida cuando alguien me habla y mi mente sigue su rumbo, como el Sol que he contemplado hoy y que a pesar de ser visto por muchas criaturas de este planeta, no ha dado tregua al que pestañea y no ha podido ver el último rayito de esa luz enérgica.

¡Yo lo he visto!, y te he pensado. ¡Lo confieso! Ahora mismo si estuviera ante ti, bajaría mi mirada, seguiría pensando en mi mundo imaginario y dejaría que fueras tú la que me juzgaras de mi rareza. No me importa si lo haces tú. Pero te pido que lo hagas como los demás. Así me sentiré más cómodo porque ya estoy mal acostumbrado a lo que suelen pensar. ¡Ya me da igual!

Te preguntarás el porqué te he pensado. Pero obviamente, las personas raras que pensamos en libertad, hemos aprendido a vivir en nuestro mundo. No nos importa tener dos estilos de vidas. Y ante lo que te puedas preguntar, no te contestaré porque no me entenderías. Quédate con estas letras que, ante la tenue luz de esta noche, sigo disfrutando de tu esencia. ¡Sí!, de la misma que el otro día me dejaste cuando me recordaste que te escribiera algo. Me imagino lo que no te imaginas tú. Pero te digo que da igual.

Como te decía, te pensé en la tarde hoy mientras desde uno de mis rincones favoritos apareció una silueta angelical. También una dulce voz que todavía resuena en mi cabeza. ¡Eras tú! No me hubiera importado compartir ese momento contigo, y no tener que escribir estas letras a altas horas de la noche. Te hubiera disfrutado mas viéndote sonreír, mirándote a los ojos y de vez en cuando, sintiendo esa parte infantil propia de ti, como es tocarme mientras me hablas. ¿Sabes? Ese tipo de comportamiento es un gesto de cercanía, de que aprecias a la otra persona y te sientes cómoda. Y si es así, estoy dispuesto a que no te cortes, a que sigas siendo simpática y divertida ante mí.

Ahora me tengo que ir. Pero si quieres, puedo seguir otro día escribiéndote. Nos seguiremos viendo como tú y como yo, pero solo por esta vía podrás conocer a mi otro yo. 

Quizás cuando salga de nuevo el Sol no haya magia. ¡No lo sé! Tendré que esperar a que amanezca y recordar si sigo pensando en el atardecer y cuando te pensaba… 

¡Buenas noches, y espero verte en otro atardecer!

“La mar tiene tantos colores como nuestros pensamientos ideas”