El Fin de la Vida…

«Yo soy la luz del Mundo»; dijo Jesús.

Para Jesús la luz es sinónimo de la presencia de Dios. El Abad no se limitaba solo a prestar financiación para la Catedral de Saint-Denis, sino de cambiar e intervenir de forma necesaria en su planificación.

¡La obra noble brilla!, escribe su máxima Autoridad en su iglesia. Pero que esta obra que brilla con nobleza, sea también para que ilumine las mentes, para que siguiendo a las Verdaderas Luces, llegue a la luz Verdadera, donde Cristo es la Verdadera Fuerza.