Observando los Sueños

Texto extraído de un autor desconocido.

La importancia del descanso. Aunque lo solemos relacionar con dormir, el descanso es quizás una capacidad que no pertenece al intelecto, pero que a falta de aprender en ningún rincón formal de la sociedad, no nos queda otra opción que convertirnos en buscadores de la Verdad, no de la Realidad que ya conocemos, de donde venimos y a donde vamos. ¡Eso da igual! De vez en cuando es necesario darle un alivio a la complejidad de los pensamientos que nos han hecho creer, y que lo seguiremos haciendo mientras estemos aquí, y hasta el último día de nuestra vida.

«En Realidad no hay que hacer nada»

El desdoblamiento del tiempo es una teoría postulada por un científico Francés llamado Jean Pierre Garnier Mallet. Él dice que vivimos en dos tiempos a la vez, o sea que hay «dos nosotros»: el tú de ahora, y el tú de otra dimensión. 

Este científico habla de cómo poder contactar a tu otro yo, que se encuentra en tu futuro, y dice que nosotros desperdiciamos todas las noches porque no sabemos utilizar el sueño como deberíamos, y obvio porque no sabemos para qué funciona.

La mejor manera de entender el mundo en el que vivimos, es observando el sueño. Cuando nosotros empezamos a soñar, creemos que absolutamente todo es real. Por ejemplo, si aparece un elefante en el sueño, parece que incluso lo podemos tocar, pero cuando te despiertas te das cuenta de que “no existía”, y el lugar donde sucede todo el sueño también desaparece. Pasa lo mismo con el mundo que proyectamos, en el que vivimos, pues todo se encuentra en el interior de nosotros, pues somos los creadores y también estamos proyectando esa realidad.

Por consiguiente, esta realidad también es un sueño y es una mera proyección que proviene de nuestro “proyector primario” llamado la GLÁNDULA PINEAL. 

Jean Pierre dice que desperdiciamos los sueños porque podemos ocuparlos para contactar con nuestro otro, «el doble», que está en un tiempo desdoblado y que ese tiempo desdoblado trabaja a la velocidad de la luz. En nuestro sueño, nuestro cerebro llega a REM (Rapid Eye Movement), es decir, que en un periodo corto, cuando estamos durmiendo, nuestro cerebro empieza a tener muchísima actividad.