Feliz día 23 de marzo, RNCJ!

¡Buenos días desde este lugar imaginario donde me hallo! Todavía recuerdo aquellos años cuando brillabas por tu cumpleaños, cuando las luces de aquella feria de marzo se reflejaba en ti, cuando tu hermana perdió los miedos para subir a lo más alto girando en el sentido de las agujas de un reloj y desafiando la gravedad. Hay tantos recuerdos de aquella vez, de nuestra primera vez, sin tener que perder el tiempo recordando otros años de cumpleaños, donde a veces se pierde la esencia con otros tantos, y que lo positivo es que siendo un cumpleaños, un único año que cumpliste entre mis brazos, no hay mucho más que recordar.

No soy de ir a lugares abiertos concurridos de personas y donde pueda perder de mi alcance a la protagonista de su cumpleaños. ¡No, no y no! Así que aunque yo piense así, me dejaría llevar si eligieras otra alternativa. Un día como hoy, despertarse juntos, levantarse por separados; porque yo bajaría a preparar el desayuno, y después desayunar juntos mientras escuchamos la orquesta de ambiental del mundo (pájaros, insectos y otros animales, y porqué no, sentir el sonido que hacen los planetas cuando el Sol azota en una parte del hemisferio de la Tierra.

¡Da igual lo que quieras o hagamos! Pero lo mágico sería estar juntos, y así haremos aunque tengamos que depender de las alas de un avión. Feliz cumpleaños a falta de tres días, y dos para vernos.

Cierra los ojos, concéntrate en el sonido del Universo de hace unos once mil años (es decir, ayer por la noche) y disfruta de la belleza de cómo era este mundo.

Un guiño y hasta después…