Los escalones de la vida humana

Este texto surge a raíz de que Renacuaja me comentara que en casa de su abuela había una lámina idéntica a la expuesta. Mientras manteníamos una conversación nostálgica, mirando a través del tiempo la vida tan sencilla y humilde que incluso nosotros mismos hemos rozado, me ha parecido interesante dejar una huella en este espacio tecnológico.

El comentario no es propio del administrador, pero lo he copiado y pegado con todos mis respetos hacia la persona que lo ha escrito, porque me ha parecido muy interesante. Me da que pensar, y mucho…

Si has cumplido los 70 años eres una privilegiada (si aún no los has cumplido, no te preocupes, solo es cuestión de tiempo) y mucho más si has llegado a los 80 o pasas de los 90. Significa que ya  has superado la niñez, la juventud,  la edad fértil de formar una familia, la de los logros de sabiduría y riqueza, la plenitud del escalón más alto y has empezado el descenso por la jubilación, los primeros achaques de los 70,  y… pienso que A PARTIR DE LOS 80 tu vida no le importa a nadie. Que esta frase no te desanime a pesar de que es una verdad como un templo.

Ya no eres necesario, ni mucho menos imprescindible como cuando eran niños. Ya no eres divertido/a, ni interesante, ni moderno/a, ni inteligente, ni fuerte, ni guapo/a, etc. Por el contrario empiezas a dar problemas: enfermedades, disminuciones, dependencia, pérdida de oído, de vista, de movilidad, de gracia, de memoria, de habilidad, de sentido del humor, de alegría y por supuesto de belleza…

La mayor parte de las cosas que haces les parecen mal, anticuadas, obsoletas, faltas de interés, tontas. Ellos están agobiados de trabajo y tienen que  atender a los suyos que aún les necesitan. En cambio tú solo eres un estorbo. Si eres rico ¡bien!, al menos eso es bueno para ti. Si no dependes económicamente de nadie tienes una gran ventaja: -ser rico es eso, no necesitar más de lo que se tiene. Todo esto no debe importarte hasta el punto de hacerte desgraciado/a.

Es ley de vida y lo mejor es que lo enfrentes con valor, alegría e ingenio, incluso con humor. Es bueno tomarse a risa las propias deficiencias. Todos los días te duele algo. Una cosa o varias y…¡cuidado!  Si un día te despiertas y no te duele nada…es que estás muerto/a. Piensa que le importas mucho, muchísimo a ti misma. Tú sientes que aún puedes ilusionarte, hacer proyectos, vivir  la vida alegremente, disfrutar de la amistad,  del arte, de la naturaleza, de la música, del amor… La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y algo que esperar. No le digas a nadie la edad que tienes. Quítate años y vive de acuerdo con la edad que dices. Tienes que conseguir que todos te crean y entonces es que realmente eres más joven, tienes la edad que aparentas. No pierdas tu tiempo y disfrútalo porque la vida es eso que pasa mientras estás ocupado haciendo otras cosas. Que no se te escape ni un minuto. Vivirás más y con mayor calidad de vida si te mantienes activo/a, si tienes proyectos y trabajos por realizar. No te quedes en casa. Sal a la calle y actúa. Cuídate y arréglate mucho. Debes estar siempre guapo/a y presentable. No hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión; la ducha, crema corporal, uñas arregladas, peluquería frecuente y renovación de vestuario es imprescindible.

No importa que seas mayor para que dé gusto verte. No te empeñes en conservar ropa de hace 20 años porque entonces era precioso/a. Hay que renovarse. “Renovarse o morir” que decía el sabio. Sé generoso/a, con tu dinero, tus regalos y sobre todo con tus servicios y dedicación a los demás. Comprobarás que te satisface mucho mas dar que recibir. Alguien dijo: “si haces un favor no lo recuerdes, si lo recibes nunca lo olvides”. Escucha a todo el que quiere comunicarse contigo. Resumiendo, para ser encantadores tenemos que ser: abiertos, optimistas, generosos, empáticos y elegantes. Evita el estrés. Para esto dicen que es bueno, ser optimista y tener sentido del humor, una alimentación correcta, actividad física, un comportamiento honorable, marcarse metas posibles y al alcance de nuestra mano, saber relajarse y mantener el orden en tu casa y en tu vida. Si eres capaz de organizar tu día a día, tus  fiestas, tus vacaciones, tus salidas y viajes sin necesitar a nadie, ¡estupendo! Esto les hará felices a los tuyos  y a ti mismo.

Puedes ser una buena ama de casa, pero esa no es tu única misión en la vida. No le dediques a la casa más del 10 por ciento de tu tiempo. Pasa un poco de tanta limpieza. Mantén tu hogar limpio y ordenado pero no pretendas ser la mejor del mundo. No hables de estas tareas con tus amigas. Ni de enfermedades tampoco. A nadie le interesa saber las medicinas que tomas ni cuanto te duele la cabeza. No cuentes cosas ocurridas hace cincuenta años como si hubiera sido ayer. No te quejes ni cuentes penas, por el contrario cuenta chistes y sucesos graciosos. Ríete mucho. Recuerda que un día que no te has reído es un día perdido. Todos los seres humanos si queremos, ¡podemos!

El problema es que hay que querer poder. Naturalmente todo lo que te propongo a continuación podrás hacerlo si gozas de buena salud. Ya sé que a partir de los 80 todos  tenemos problemas, unos mas y otros menos y tu deberás adaptar estas actividades  a tu estado de salud actual. Pero seguro que puedes hacer muchas de estas cosas siguiendo siempre la máxima de que te tiene que apetecer hacerlo, tienes que disfrutar con  ello. Ya no estamos para perder el tiempo esforzándonos en hacer cosas que nos suponen un gran esfuerzo. Lo peor son las “horas bajas” que todas tenemos alguna vez. Esa tristeza que nos invade a veces sin saber por qué. Procura quitártela de encima lo antes posible. Sal a la calle, cómprate algo, lee un libro nuevo interesante y divertido, vete a ver a una amiga o a un hijo, canta, tómate una copa, pon un video de gimnasia o de baile y practica… y… dame tus ideas para cuando me pase a mí, que me pasa. Resumiendo, piensa que llegar a viejo es mejor que la alternativa, morir joven. Como decía Caballero Bonald, “Somos el tiempo que nos queda”.

Un consejo clave. ¿Cuántas mujeres o hombres de más de 70 y 80 años comprenden y utilizan la informática? Seguro que muy pocas, desde luego muchas menos de las que deberían. Creo que la informática es el mayor y más apasionante invento de toda la historia de la humanidad, y tú tienes la suerte de vivir en su época. No lo dejes pasar. Aún estás a tiempo. Debes implicarte en aprender a usar un ordenador. Tener el tuyo propio  y usarlo cada día. Conectarte a internet  y disfrutar del inmenso mundo que se abre ante ti con esta herramienta. He abierto este blog con el ánimo de ayudar a personas mayores pero llenas de juventud que quieren seguir ilusionándose y gozando de este mundo maravilloso para lo cual tienen toda la vida por delante. Voy a ir proponiendo muchas actividades de todo tipo: físicas, intelectuales, artísticas, manuales, espirituales, de amistad, camaradería y amor. Cosas que creo pueden ilusionarte y hacerte más feliz. Si alguien dice que esto le gusta mañana volveré a escribir y te aseguro que tengo muchas ideas que te van a interesar

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Noviembre 2016                                                                                           Autora del texto: Flora. De su blog: https://autoayudaparajovenesoctogenariassite.wordpress.com/2016/11/07/autoayuda-para-jovenes-octogenarias/